Espectáculo infantil: "Jirones de nuestra tierra"



Hace 35 años brotó un Caramancho en algún lugar de Don Benito. Hoy 58 pequeños artistas se suman a este cumpleaños para mostrar y demostrar que ellos también son y serán nuestro legado. 



  • Anochecer


Todo empieza en los brazos de una madre, esa que me da el calor de mi tierra extremeña, la que me enseña a conocer mis costumbres. Dormido me voy quedando al son de esa nana que siempre llevaré en el recuerdo con su voz dulce grabada a fuego en mi memoria.



Antes de caer rendido en el sueño que me llevará por dehesas, pantanos, ríos, jaras y retamas; un sereno con la sola compañía de su farol, vigila las calles de mi pueblo al son del tintineo de su manojo de llaves. Antes de cerrar los ojos, recuerdo que una voz rompía la paz del silencio en la noche… ¡las doce y sereno! 




  • Labranza
Amanece y me cuentan que los hombres de mi tierra, duros y recios en el trabajo pero amables y apacibles en el alma, se levantan con los primeros rayos del sol a mimar la tierra de la que viven, a sembrar y recoger el fruto, a labrar con manos tan ásperas como sabias.


Mientras, las mujeres y los niños danzan entre espigas y juncos, se divierten y cuidan a sus hombres: son la alegría del día a día y la esperanza de nuestra tierra.



  • Lavanderas
Cortejo, cuchicheos, retahílas, habladurías… es el día a día que le da vida  a un pueblo. Las idas y venidas de las lavanderas a la fuente, donde bajo la atenta mirada de los mayores, las muchachas se las ingenian para quedar con los mozos, que se escape algún beso o caricia es el premio a una jornada de trabajo y esfuerzo.




  • Juegos de niños
Gritos y risas… ¿risas?... ¡¡ah!! Esos locos bajitos en cada plaza o calle gastan sus energías con sus juegos infantiles, de corro, de comba, saltando… Se juntan los niños y niñas formando pandillas, cada uno con sus juegos, sus normas y sus canciones. 







  • Rondas de novios
Cuando todos están en sus quehaceres, los niños se escapan escondiéndose detrás de las esquinas para ver a enamorados y sus rondas. Ellos cantando esas canciones que hablan de amores y ellas en sus puertas y ventanas, haciéndose de rogar, esperando a que algún mozo se fije en ella para tirarle su pañuelo en señal de aceptación. Son los inicios de una nueva pareja… serán con el tiempo hasta el día de su boda la habladuría del pueblo.



  • Verbena popular
Se acaba el día… trabajo, juegos, amores… de todo ahora entiendo. Lo que me contaban mis padres y abuelos era cierto. Estas tradiciones y costumbres hacen que mi tierra siga viva, que lo pueda contar a los que vengan… y que nunca se pierdan.

Bailemos, ahora… ¡¡la gran verbena popular está en la plaza!! Salgamos todos a animar las fiestas… amigos, vecinos y compadres que así se llaman a los amigos del alma.

Que no se pierdan estos bailes, estos momentos ni estas costumbres. Así me lo han enseñado… así contaré a todos los JIRONES DE NUESTRA TIERRA.







Deja un comentario: